No se puede apretar a la plantilla del Valencia con el asunto de la manifestación del sábado contra Peter Lim. Es un juego sucio, muy sucio, y en el que no se puede caer por muy tentador que pueda ser. Esto es ampliable, porque de alguna forma también es la plantilla, a José Bordalás, que seguro que será preguntado por esto antes del encuentro contra el Elche. Porque también jugamos un partido el sábado, que no se nos vaya a pasar.