El Valencia no puede permitirse a este Maxi Gómez. Con la carga de bajas que acumula el equipo, con la necesidad de ganar partidos que tiene, con la inversión que se hizo en su día por él, con la confianza que le ha demostrado José Bordalás desde el primer día manteniéndolo contra viento y marea, es muy preocupante que el técnico alicantino se haya visto obligado a tomar una decisión como la que se conoció antes del partido contra el Sevilla.