“Meriton se está cargando el Valencia y provocando que la gente se aleje del club”. Este ha sido el mantra durante muchos meses de mucha gente. La final de la Copa del Rey, incluso la semifinales y algunos partidos de Liga jugados con gente joven y que iba a muerte, han demostrado que esa afirmación, sino errónea, tampoco podemos decir que fuera absoluta. Los que mandan, en cualquier momento de la historia, pueden provocar, o provocan, rechazo por parte del entorno.