El entorno del Valencia tiene miedo a la planificación deportiva del club. Y es normal, es natural, es algo que nadie puede criticar.
El entorno del Valencia tiene miedo a la planificación deportiva del club. Y es normal, es natural, es algo que nadie puede criticar.
Pocos pueden justificar el fichaje de Marcos André por el Valencia, nunca quedó claro si fue una petición expresa de Bordalás pero sí parece que el técnico alicantino dio el visto bueno a la operación. Teniendo en cuenta la situación económica del club y el hecho de que ahora no existan fondos suficientes para acometer otros fichajes más necesarios, su incorporación sigue sorprendiendo.
Si el Valencia llama para una reunión, un periodista debe ir. No como si fuera un perrillo faldero, que eso es otra cosa, sino como lo que somos, los notarios de la actualidad, que decía al gran maestro García. Si no vas al origen, si no acudes donde toca, no puedes informar de la manera más correcta posible. Y no sólo eso.
El mes de junio comenzó con las expectativas de que veríamos al Valencia moverse con celeridad en el mercado, los cambios en la estructura y el banquillo fueron una bomba pero de momento se han producido pocas noticias en cuanto a movimientos. Se ha desechado fichar a Alderete, algo motivado por la delicada situación financiera y que no es más que la constatación de que el club va a tener muy complicado reforzar la plantilla con verdaderos jugadores de calidad.
El nombre del nuevo presiente del Valencia. No tengo ni la menor idea de quién puede ser, y de hecho, no descarto que no haya más movimientos al respecto, ya que a nivel legal, Khojama Kalimuddin puede ejercer de presidente del consejo de administración de la entidad, y todo lo demás seguir como está funcionando hasta la fecha. Sea como sea eso, dicho sea de paso.
Hace cuatro semanas de la imagen más icónica del valencianismo rebelde en años. Esa todo de Mestalla vacío mientras se jugaba el partido de Liga contra el Celta que cerraba el año, y la Avenida de Suecia con más de 10.000 personas clamando contra Meriton y contra Peter Lim. Y lo cierto es que se dan una serie de paradojas.
"El Valencia tiene un problema económico importante justo con la llegada del COVID porque se le juntó con un año que no se había metido en Champions. Tuvo que reducir su presupuesto en 130 millones de euros. ¿Qué tiene que hacer el dueño del club? Pues reducir 130 millones de gastos, vendiendo jugadores y quitando gastos. ¿Eso que tiene, un coste deportivo?
El entorno del Valencia tiene miedo a la planificación deportiva del club. Y es normal, es natural, es algo que nadie puede criticar.
Si el Valencia llama para una reunión, un periodista debe ir. No como si fuera un perrillo faldero, que eso es otra cosa, sino como lo que somos, los notarios de la actualidad, que decía al gran maestro García. Si no vas al origen, si no acudes donde toca, no puedes informar de la manera más correcta posible. Y no sólo eso.
Pocos pueden justificar el fichaje de Marcos André por el Valencia, nunca quedó claro si fue una petición expresa de Bordalás pero sí parece que el técnico alicantino dio el visto bueno a la operación. Teniendo en cuenta la situación económica del club y el hecho de que ahora no existan fondos suficientes para acometer otros fichajes más necesarios, su incorporación sigue sorprendiendo.
El mes de junio comenzó con las expectativas de que veríamos al Valencia moverse con celeridad en el mercado, los cambios en la estructura y el banquillo fueron una bomba pero de momento se han producido pocas noticias en cuanto a movimientos. Se ha desechado fichar a Alderete, algo motivado por la delicada situación financiera y que no es más que la constatación de que el club va a tener muy complicado reforzar la plantilla con verdaderos jugadores de calidad.
Pagaría por estar 5 minutos en el whatsapp de equipo que tienen los jugadores del Valencia. Y no por morbo ni las tonterías, que a mí la vida privada de nadie no me importa, y los amigos que tengo sé que están bien a ese nivel, y con eso me vale.
El nombre del nuevo presiente del Valencia. No tengo ni la menor idea de quién puede ser, y de hecho, no descarto que no haya más movimientos al respecto, ya que a nivel legal, Khojama Kalimuddin puede ejercer de presidente del consejo de administración de la entidad, y todo lo demás seguir como está funcionando hasta la fecha. Sea como sea eso, dicho sea de paso.
Hace cuatro semanas de la imagen más icónica del valencianismo rebelde en años. Esa todo de Mestalla vacío mientras se jugaba el partido de Liga contra el Celta que cerraba el año, y la Avenida de Suecia con más de 10.000 personas clamando contra Meriton y contra Peter Lim. Y lo cierto es que se dan una serie de paradojas.
"El Valencia tiene un problema económico importante justo con la llegada del COVID porque se le juntó con un año que no se había metido en Champions. Tuvo que reducir su presupuesto en 130 millones de euros. ¿Qué tiene que hacer el dueño del club? Pues reducir 130 millones de gastos, vendiendo jugadores y quitando gastos. ¿Eso que tiene, un coste deportivo?