El Valencia va a vivir momentos importantes en lo deportivo y lo institucional, después de navegar casi en la nada esta debe ser la temporada del punto de inflexión.
Nou Mestalla
El Valencia va a vivir momentos importantes en lo deportivo y lo institucional, después de navegar casi en la nada esta debe ser la temporada del punto de inflexión.
Nou Mestalla
¿El Valencia va a terminar fichando un nuevo director deportivo? La pregunta nos la llevamos haciendo ya muchas semanas, y lo cierto es que sigue sin haber una respuesta clara. Alguno puede pensar, y tendría su lógica, no se puede decir lo contrario, que el club va operando bandazos en cuanto a este asunto.
El Valencia va a tener el Nuevo Mestalla muy pronto. Pero que muy pronto, más de lo que nadie se pueda imaginar. A ver, nadie tampoco, pero es que como parece que sigue mandando el concepto de que no vamos a tener estadio, o incluso se quiere desenterrar el debate de si debemos quedarnos en el actual, como si eso fuera posible (que a todos nos va a doler el alma irnos, pero ese es otro tema), estamos dejando pasar las cosas como si no costara.
El Valencia no es Peter Lim, aunque Peter Lim sea el máximo accionista y sea el que decida lo que se hace en la mercantil, porque para eso posee en torno al 90% del capital social. Sí, ese que buena parte venidos hace unos años por cuatro perras y pagar unas vacaciones, pero casi mejor no hablar de eso, que luego encima alguna se cabrea.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de un extremo en enero, y el nombre que más claro parece estar, a priori, es el de Bryan Gil.
Dentro de la actual política de fichajes que está haciendo el Valencia en los últimos años hay que valorar el hecho de se se hayan captado jóvenes con proyección. Aquí tenemos que valorar el trabajo de Pablo Longoria pero tambien el de muchos de los empleados del club que están puliendo a los futbolistas.
“No hay que comprar acciones del Valencia”. Entiendo el argumento, porque ahora mismo, esas acciones tienen un valor de 1 euro… aunque no han valido nunca mucho más que eso. Porque el dinero, para el aficionado, nunca ha sido el motivo de comprarlas. Y me voy a ir al siglo XX, cuando el club se tuvo que convertir en SAD.
Peter Lim es el problema del Valencia, y ahora “sólo” nos falta la solución. En una semana salpicada por el conocimiento de las cuentas, que sigo preguntándome cómo es posible que sorprendan a nadie, ya que en el verano de 2021 no se vendió a nadie y eso debía salir más pronto que tarde, todos los dedos señalan al máximo accionista.
El Valencia va a vivir momentos importantes en lo deportivo y lo institucional, después de navegar casi en la nada esta debe ser la temporada del punto de inflexión.
Nou Mestalla
El Valencia no es Peter Lim, aunque Peter Lim sea el máximo accionista y sea el que decida lo que se hace en la mercantil, porque para eso posee en torno al 90% del capital social. Sí, ese que buena parte venidos hace unos años por cuatro perras y pagar unas vacaciones, pero casi mejor no hablar de eso, que luego encima alguna se cabrea.
¿El Valencia va a terminar fichando un nuevo director deportivo? La pregunta nos la llevamos haciendo ya muchas semanas, y lo cierto es que sigue sin haber una respuesta clara. Alguno puede pensar, y tendría su lógica, no se puede decir lo contrario, que el club va operando bandazos en cuanto a este asunto.
El Valencia quiere cerrar el fichaje de un extremo en enero, y el nombre que más claro parece estar, a priori, es el de Bryan Gil.
El Valencia va a tener el Nuevo Mestalla muy pronto. Pero que muy pronto, más de lo que nadie se pueda imaginar. A ver, nadie tampoco, pero es que como parece que sigue mandando el concepto de que no vamos a tener estadio, o incluso se quiere desenterrar el debate de si debemos quedarnos en el actual, como si eso fuera posible (que a todos nos va a doler el alma irnos, pero ese es otro tema), estamos dejando pasar las cosas como si no costara.
Dentro de la actual política de fichajes que está haciendo el Valencia en los últimos años hay que valorar el hecho de se se hayan captado jóvenes con proyección. Aquí tenemos que valorar el trabajo de Pablo Longoria pero tambien el de muchos de los empleados del club que están puliendo a los futbolistas.
“No hay que comprar acciones del Valencia”. Entiendo el argumento, porque ahora mismo, esas acciones tienen un valor de 1 euro… aunque no han valido nunca mucho más que eso. Porque el dinero, para el aficionado, nunca ha sido el motivo de comprarlas. Y me voy a ir al siglo XX, cuando el club se tuvo que convertir en SAD.
Peter Lim es el problema del Valencia, y ahora “sólo” nos falta la solución. En una semana salpicada por el conocimiento de las cuentas, que sigo preguntándome cómo es posible que sorprendan a nadie, ya que en el verano de 2021 no se vendió a nadie y eso debía salir más pronto que tarde, todos los dedos señalan al máximo accionista.