El Levante ha llegado este mediodía a Atenas, donde esta tarde se ejercitará en el escenario del partido y salvo hecatombe mañana certificará su pase a los octavos de final de la Euroliga gracias al 3-0 de ventaja de la ida. Pese a la comodidad del marcador, no obstante, en la expedición granota las confianzas están prohibidas y aún hay quien se lamenta del gol que Valdo tuvo a huevo a última hora y que habría significado la tranquilidad absoluta, si bien es cierto que Keylor Navas también salvó algún tanto de los helenos.