Confiar o no confiar en el Valencia de Gattuso, no he ahí la cuestión, ni mucho menos, porque creo que no es adecuado el hecho de no hacerlo. Aquí entramos en conflicto con varias cosas, como casi siempre nos pasa en este club.
Confiar o no confiar en el Valencia de Gattuso, no he ahí la cuestión, ni mucho menos, porque creo que no es adecuado el hecho de no hacerlo. Aquí entramos en conflicto con varias cosas, como casi siempre nos pasa en este club.
El Valencia no va a fichar a Gonçalo Guedes. A menos que ocurra un milagro, que ciertas cosas no se pueden desechar a la ligera. Pero, por lo visto, si en el mundo dl fútbol existe un mínimo de lógica, el luso no va a regresar a Mestalla, al menos en este mercado de invierno. Pero más allá de esto, que al final es lo que podría abrir el resto de melones, me ha parecido curioso, a la par que alarmante, el debate, o debates, paralelos que se han abierto a cuenta de ese posible regreso.
Con Thierry Rendall el debate está asegurado, desde su llegada fue el blanco fácil para un sector de la afición acostumbrada a juzgar a los futbolistas antes de verlos en el terreno de juego, Thierry lo pasó mal y a nivel mental demostró una gran madurez que sin duda terminó ayudándole en su adaptación. Afortunadamente Thierry explotó la pasada campaña, dejó atrás las lesiones e incluso terminó siendo preseleccionado por Portugal aunque finalmente no acudió al Mundial.
El entorno del Valencia no puede tener miedo, no es justo. Lo digo enfadado, y en mi caso, sin tenerlo, aunque teniendo muy claro que no se puede mirar mal a quién sí lo sienta. Y si estamos en ese punto es por los años de zozobra que llevamos, de bandazos de un lado a otro, cambiando de entrenador, de estilo, de filosofía, de presidentes...
El Valencia ha renovado a Mouctar Diakhaby hasta el año 2027. Ya es oficial y parece que ha habido menos diferencias de las que ha parcido, y la entidad de Mestalla consigue uno de los objetivos que tenía en su planificación deportiva.
La Supercopa de España ha reforzado la confianza del Valencia a pesar de la derrota en la semifinal, las perspectivas eran tan pocas que ha bastado un partido decente para creer que hay plantilla para mucho más. La gran batalla se sigue librando en los despachos, con jugadores que pueden llegar en los próximos días pero que siguen ofreciendo demasiadas dudas.
Parte del entorno del Valencia destrozó, literalmente, a Fran Pérez. Todo a cuenta de su fallo en el primer mano a mano que tuvo en la semifinal de la Supercopa de España, en el que pudo hacerlo mejor sin duda. Lo mismo que podríamos haber tenido en cuenta su edad, su experiencia… La segunda que tiene, la que le saca Courtois, aunque también tuvo críticas, no podemos olvidar que se la detuvo el mejor portero del mundo.
"Que Jorge Mendes haga su magia para el Valencia". La frase, más o menos literal, la estamos escuchando y leyendo en las últimas horas con bastante asiduidad. Y es que la mera opción de que Guedes vuelva al club, aunque quizá todo sea el sueño de una noche de enero, ha hecho que el entorno mire al agente portugués como buscando una especie de milagro en forma de fichaje. La trama ya parece entonces menos trama, y ahora, el malo resulta que no es tan malo.
Confiar o no confiar en el Valencia de Gattuso, no he ahí la cuestión, ni mucho menos, porque creo que no es adecuado el hecho de no hacerlo. Aquí entramos en conflicto con varias cosas, como casi siempre nos pasa en este club.
El entorno del Valencia no puede tener miedo, no es justo. Lo digo enfadado, y en mi caso, sin tenerlo, aunque teniendo muy claro que no se puede mirar mal a quién sí lo sienta. Y si estamos en ese punto es por los años de zozobra que llevamos, de bandazos de un lado a otro, cambiando de entrenador, de estilo, de filosofía, de presidentes...
El Valencia no va a fichar a Gonçalo Guedes. A menos que ocurra un milagro, que ciertas cosas no se pueden desechar a la ligera. Pero, por lo visto, si en el mundo dl fútbol existe un mínimo de lógica, el luso no va a regresar a Mestalla, al menos en este mercado de invierno. Pero más allá de esto, que al final es lo que podría abrir el resto de melones, me ha parecido curioso, a la par que alarmante, el debate, o debates, paralelos que se han abierto a cuenta de ese posible regreso.
El Valencia ha renovado a Mouctar Diakhaby hasta el año 2027. Ya es oficial y parece que ha habido menos diferencias de las que ha parcido, y la entidad de Mestalla consigue uno de los objetivos que tenía en su planificación deportiva.
Con Thierry Rendall el debate está asegurado, desde su llegada fue el blanco fácil para un sector de la afición acostumbrada a juzgar a los futbolistas antes de verlos en el terreno de juego, Thierry lo pasó mal y a nivel mental demostró una gran madurez que sin duda terminó ayudándole en su adaptación. Afortunadamente Thierry explotó la pasada campaña, dejó atrás las lesiones e incluso terminó siendo preseleccionado por Portugal aunque finalmente no acudió al Mundial.
La Supercopa de España ha reforzado la confianza del Valencia a pesar de la derrota en la semifinal, las perspectivas eran tan pocas que ha bastado un partido decente para creer que hay plantilla para mucho más. La gran batalla se sigue librando en los despachos, con jugadores que pueden llegar en los próximos días pero que siguen ofreciendo demasiadas dudas.
Parte del entorno del Valencia destrozó, literalmente, a Fran Pérez. Todo a cuenta de su fallo en el primer mano a mano que tuvo en la semifinal de la Supercopa de España, en el que pudo hacerlo mejor sin duda. Lo mismo que podríamos haber tenido en cuenta su edad, su experiencia… La segunda que tiene, la que le saca Courtois, aunque también tuvo críticas, no podemos olvidar que se la detuvo el mejor portero del mundo.
"Que Jorge Mendes haga su magia para el Valencia". La frase, más o menos literal, la estamos escuchando y leyendo en las últimas horas con bastante asiduidad. Y es que la mera opción de que Guedes vuelva al club, aunque quizá todo sea el sueño de una noche de enero, ha hecho que el entorno mire al agente portugués como buscando una especie de milagro en forma de fichaje. La trama ya parece entonces menos trama, y ahora, el malo resulta que no es tan malo.