En el Valencia de Meriton no pueden hablar más que los hechos, porque las palabras se terminaron hace ya muchos años, y aunque haya quien no lo crea, en el club, aquí, lo tienen mucho más que claro. Saben, como sabemos todos, que en Singapur se han equivocado hasta decir basta, muchas más veces de las que nos podemos permitir, y que eso nos ha sumido en un caos absoluto que nos tiene en una de las peores situaciones que se pueden recordar en más de 100 años de historia.