El paternalismo con los niños, el Valencia y Baraja me pone de los nervios. Y al entrenador también, que ya lo ha dejado claro más de una vez, como por ejemplo en Sevilla tras el varapalo contra el Betis. El Pipo habló de nivel y de competir, no de que había un montón de críos en el campo y que así todo era mucho más complicado. Si se ponen esa camiseta tienen una exigencia, una obligación y una responsabilidad, y para eso hay que estar listos.