La manía que tenemos de menospreciar lo que es el Valencia resulta algo feo. Esa costumbre de hacernos de menos siempre, porque todo lo de fuera es mejor, no tiene comparación, y en nuestra propia cada es donde peor podemos estar. Sinceramente, y más allá de las cosas de Meriton, que nos han hecho tomar esa deriva, no entiendo que de manea permanente caigamos en esto, aunque ya empiezo a dudar de si es porque pensamos así, o simplemente porque eso conviene.