El Levante ha tenido que esperar medio siglo para encarar un derbi por delante del Valencia. Y toda una vida para hacerlo, además, en unas condiciones tan favorables como las de esta noche. Nunca vio a su vecino y eterno rival desde la tercera plaza tras haber sido líder en solidario ni jamás nadie habría pensado que pudiera capitalizar el planeta fútbol durante tantas semanas. Evidentemente, en juego hay más que tres puntos y no es una frase hecha.