Mestalla fue el principal bastión de los éxitos que cosechó el Valencia CF durante el pasado curso, pero esta noche no ha podido levantar a un equipo que se mostró demasiado conformista ante el Deportivo de la Coruña. El empate 1-1 contra los gallegos se produce como consecuencia del pobre juego colectivo, pero sobre todo por la escasa ambición de un Nuno Espirito Santo que no arriesgó con los cambios cuando era necesario ir a por el partido.