En el mundo del fútbol, las decisiones no son buenas o malas, sino que salen bien o salen mal, y Peter Lim y el Valencia son un ejemplo, porque cuando en verano de 2014 se elige a Nuno como entrenador, podría parecer una mala decisión, pero el primer año sale bien y se queda cuarto, y todos los especialistas y y defensores de la dignidad callan. Lim era lo mismo que hoy, y Mendes, pero ellos callan.