La Copa del Rey ganada por el Valencia en el año 2008 fue uno de los títulos menos celebrados por el valencianismo, la mala situación en la tabla liguera hizo que esa conquista no generara tanta satisfacción como otros trofeos. Sin embargo, lo cierto es que aquella copa marcó el inicio de una etapa negra para el Valencia, ya que la sequía de títulos posterior comienza a ser preocupante.