El Valencia es un club enorme, gigante, en el cabe todo el mundo, en el que cabe todo, y desde que Peter Lim es su dueño, ante las cero filtraciones a la prensa, ante ese hermetismo informativo con el que no siempre estoy de acuerdo porque jamás hay que tener miedo a hablar con el valencianismo, hay cosas y situaciones que no son de recibo, porque todo no se puede justificar matando al director de comunicación