¿Quién tiene más preferencia para conseguir una entrada para un partido del Valencia fuera de casa, un peñista o un valencianista "de a pie"? Esta pregunta en forma de debate lleva siendo objeto de polémica y follones desde hace más de 20 años, cuando el equipo se clasificó para la final de la Copa del Rey de 1995 contra el Deportivo de la Coruña, y ya entonces, con el movimiento peñista en pleno apogeo, se vivió una situación más que delicada, con la policía nacional acudiendo a las oficinas del club para ver porqué había luces encendidas a media noche.
El derbi entre el Levante UD y el Valencia CF llega en un buen momento para los dos equipos, curiosamente en los banquillos se sentarán dos asturianos y para Marcelino supondrá el regreso a la que fue su casa durante dos temporadas hace más de dos décadas. Marcelino defendió la camiseta del conjunto granota desde 1990 a 1992, y posteriormente ha tenido la oportunidad de enfrentarse a los azulgrana en numerosas ocasiones tanto en primera como en segunda división.
Una guerra en el Valencia ahora por unas entradas, ¿en serio? No, eso no se puede dar, no tiene sentido, no tiene lógica, es como si necesitáramos que algo fuera mal para estar felices, como si hubiera que darle la razón a los papanatas que desde Madrid dicen que somos lo que no somos. Nadie esperaba esta burrada para el derbi, nadie, y el club pudo pecar de poca previsión, seguro, pero cuando pasan cosas que nadie tiene previsto, puedes lamentarte, pero no montar un "pollo" descomunal.
Existe consenso entre el valencianismo, al equipo le falta efectividad en ataque y la llegada de otro delantero habría sido la guinda perfecta. Simone Zaza debe ser la referencia en la delantera y el hombre gol del equipo, pero el italiano sigue generando muchas dudas debido al estilo de su juego.
Largas colas en Mestalla para ver el derbi Levante - Valencia del próximo sábado. Eso no es noticia, porque pasaba en el día de ayer, pero la explicación y la reflexión al respecto puede ser de hoy y para siempre. Las faltas de respeto que se han tenido con la afición valencianista durante tanto tiempo, que siguen vigentes, porque hay quien no quiere aprender, por un lado dan asco, por otro pena, y finalmente todo desemboca en el sentimiento de la peineta.
"¿Que el Valencia va a fichar a Gabriel Paulista? ¡Pero si ese está lesionado y lleva sin jugar una barbaridad!". Eso era como se veía al central brasileño cuando su nombre se empezó a asociar al equipo de Marcelino García Toral como fichaje para esta campaña. 90 minutos después, los que jugó contra el Atlético de Madrid, se ha convertido en el nuevo "Kaiser" de la zaga valencianista, en un central extraordinario, en un fichaje clave que hacía falta como el agua.
Competir es el primer paso para ganar, y ganar será lo que permita alcanzar el objetivo de Europa, pero para eso hay que competir... Si, es una pescadilla que se muerde la cola, pero la única verdad. El Atlético de Madrid del Cholo creció porque empezó a competir, y tuvo un día que se puede considerar como punto de inflexión: la final de la Copa del Rey de de 2013. Aquel día ganaron los rojiblancos en la prórroga, pero si alguien recuerda el encuentro, el Madrid pudo destrozarles.
Una guerra en el Valencia ahora por unas entradas, ¿en serio? No, eso no se puede dar, no tiene sentido, no tiene lógica, es como si necesitáramos que algo fuera mal para estar felices, como si hubiera que darle la razón a los papanatas que desde Madrid dicen que somos lo que no somos. Nadie esperaba esta burrada para el derbi, nadie, y el club pudo pecar de poca previsión, seguro, pero cuando pasan cosas que nadie tiene previsto, puedes lamentarte, pero no montar un "pollo" descomunal.
¿Quién tiene más preferencia para conseguir una entrada para un partido del Valencia fuera de casa, un peñista o un valencianista "de a pie"? Esta pregunta en forma de debate lleva siendo objeto de polémica y follones desde hace más de 20 años, cuando el equipo se clasificó para la final de la Copa del Rey de 1995 contra el Deportivo de la Coruña, y ya entonces, con el movimiento peñista en pleno apogeo, se vivió una situación más que delicada, con la policía nacional acudiendo a las oficinas del club para ver porqué había luces encendidas a media noche.
Existe consenso entre el valencianismo, al equipo le falta efectividad en ataque y la llegada de otro delantero habría sido la guinda perfecta. Simone Zaza debe ser la referencia en la delantera y el hombre gol del equipo, pero el italiano sigue generando muchas dudas debido al estilo de su juego.
El derbi entre el Levante UD y el Valencia CF llega en un buen momento para los dos equipos, curiosamente en los banquillos se sentarán dos asturianos y para Marcelino supondrá el regreso a la que fue su casa durante dos temporadas hace más de dos décadas. Marcelino defendió la camiseta del conjunto granota desde 1990 a 1992, y posteriormente ha tenido la oportunidad de enfrentarse a los azulgrana en numerosas ocasiones tanto en primera como en segunda división.
Largas colas en Mestalla para ver el derbi Levante - Valencia del próximo sábado. Eso no es noticia, porque pasaba en el día de ayer, pero la explicación y la reflexión al respecto puede ser de hoy y para siempre. Las faltas de respeto que se han tenido con la afición valencianista durante tanto tiempo, que siguen vigentes, porque hay quien no quiere aprender, por un lado dan asco, por otro pena, y finalmente todo desemboca en el sentimiento de la peineta.
"¿Que el Valencia va a fichar a Gabriel Paulista? ¡Pero si ese está lesionado y lleva sin jugar una barbaridad!". Eso era como se veía al central brasileño cuando su nombre se empezó a asociar al equipo de Marcelino García Toral como fichaje para esta campaña. 90 minutos después, los que jugó contra el Atlético de Madrid, se ha convertido en el nuevo "Kaiser" de la zaga valencianista, en un central extraordinario, en un fichaje clave que hacía falta como el agua.
Competir es el primer paso para ganar, y ganar será lo que permita alcanzar el objetivo de Europa, pero para eso hay que competir... Si, es una pescadilla que se muerde la cola, pero la única verdad. El Atlético de Madrid del Cholo creció porque empezó a competir, y tuvo un día que se puede considerar como punto de inflexión: la final de la Copa del Rey de de 2013. Aquel día ganaron los rojiblancos en la prórroga, pero si alguien recuerda el encuentro, el Madrid pudo destrozarles.