Marcelino García Total ha dado galones a Dani Parejo y el futbolista se siente más liberado. Su mejoría en el juego es evidente pero existe un aspecto que no ha variado respecto a años anteriores, Parejo es el encargado de iniciar prácticamente todas las jugadas a balón parado de las que dispone el equipo.
Una guerra en el Valencia ahora por unas entradas, ¿en serio? No, eso no se puede dar, no tiene sentido, no tiene lógica, es como si necesitáramos que algo fuera mal para estar felices, como si hubiera que darle la razón a los papanatas que desde Madrid dicen que somos lo que no somos. Nadie esperaba esta burrada para el derbi, nadie, y el club pudo pecar de poca previsión, seguro, pero cuando pasan cosas que nadie tiene previsto, puedes lamentarte, pero no montar un "pollo" descomunal.
¿Quién tiene más preferencia para conseguir una entrada para un partido del Valencia fuera de casa, un peñista o un valencianista "de a pie"? Esta pregunta en forma de debate lleva siendo objeto de polémica y follones desde hace más de 20 años, cuando el equipo se clasificó para la final de la Copa del Rey de 1995 contra el Deportivo de la Coruña, y ya entonces, con el movimiento peñista en pleno apogeo, se vivió una situación más que delicada, con la policía nacional acudiendo a las oficinas del club para ver porqué había luces encendidas a media noche.
Marcelino García Total ha dado galones a Dani Parejo y el futbolista se siente más liberado. Su mejoría en el juego es evidente pero existe un aspecto que no ha variado respecto a años anteriores, Parejo es el encargado de iniciar prácticamente todas las jugadas a balón parado de las que dispone el equipo.
Una guerra en el Valencia ahora por unas entradas, ¿en serio? No, eso no se puede dar, no tiene sentido, no tiene lógica, es como si necesitáramos que algo fuera mal para estar felices, como si hubiera que darle la razón a los papanatas que desde Madrid dicen que somos lo que no somos. Nadie esperaba esta burrada para el derbi, nadie, y el club pudo pecar de poca previsión, seguro, pero cuando pasan cosas que nadie tiene previsto, puedes lamentarte, pero no montar un "pollo" descomunal.
¿Quién tiene más preferencia para conseguir una entrada para un partido del Valencia fuera de casa, un peñista o un valencianista "de a pie"? Esta pregunta en forma de debate lleva siendo objeto de polémica y follones desde hace más de 20 años, cuando el equipo se clasificó para la final de la Copa del Rey de 1995 contra el Deportivo de la Coruña, y ya entonces, con el movimiento peñista en pleno apogeo, se vivió una situación más que delicada, con la policía nacional acudiendo a las oficinas del club para ver porqué había luces encendidas a media noche.