No por esperado fue menos decepcionante, el Valencia volvió a jugar otro encuentro para olvidar en el Santiago Bernabeu y reaccionó demasiado tarde. El equipo se hunde en la clasificación y ganar al Sevilla se ha convertido en la última tabla de salvación, de no hacerlo habrá que ser realistas y reconocer que el Valencia tendrá casi imposible terminar entre los cuatro primeros, un fracaso estrepitoso teniendo en cunta que se ha consumado la eliminación en Champions y solo estamos en el mes de diciembre.