La basura que se está generando alrededor del asunto de Javi Guerra y su renovación por el Valencia o venta, como tantas cosas, es digna de estudio.
La basura que se está generando alrededor del asunto de Javi Guerra y su renovación por el Valencia o venta, como tantas cosas, es digna de estudio.
¿El Valencia ha cambiado algo en estos dos últimos meses? La respuesta tentadora es que no, la tentadora, pero la real es que sí, aunque seguro que menos de lo que hace falta y necesitamos. O al menos no a la velocidad necesaria, que todo puede valer para dar una explicación completa de las cosas.
El Valencia no puede defenderse ni hablar, debe tragar con todo y, por supuesto, siempre lo hace todo peor que mal. Y hombre, es obvio que no somos un ejemplo de casi nada, pero de ahí a ser el ejército de Pancho Villa media un abismo, que para algunos no existe, ya que es mucho más goloso pegar como si no hubiera un mañana.
“Corberán se está escondiendo y no dirá todo lo que le pasa al Valencia, como los demás”. No sé si la frase llega a ser literal, pero seguro que casi, y la llevo viendo por las redes, y en algunos medios, desde hace varios días.
Es el patrón que se repite cada año, y es la confirmación de que no aprendemos nada, porque pensamos que eso de entrenar al Valencia es una cosa normal, que es fácil acceder a ello y que cuando lo tienes, pues eso, si no te gusta lo que hay, coges y te marchas.
El Valencia tiene que firmar extremos, y laterales ofensivos, como el comer. Porque no hacemos daño por fuera, pero ni un poco, nos cuesta un mundo, y resultamos planos y previsibles, que es ya la guinda a todo lo que nos pasa en ataque, que es mucho y nada bueno.
Sería importante que alguien definiera qué es un fichaje importante del Valencia, o para el Valencia, para ser más exactos. Porque siempre pensamos en el Valencia de toda la vida, o de casi toda la vida, y no queremos ver, que a mí tampoco me gusta, lo que somos hoy en día “gracias” a la gestión del máximo accionista, único culpable de todo lo que ocurre, no disparemos a nadie más, que aquí nos gusta mucho insultar al que tenemos a mano por el simple hecho de estarlo.
La lista negra del Valencia 2025 ya está clara, hace tiempo, al menos en la gran mayoría de los nombres, aunque eso no significa que todos los que puedan estar en ella vayan a salir de forma necesaria. O que pueda haber cambios de aquí y hasta el final, porque si el fútbol es capaz de darte algo siempre, todos los sabemos, es oportunidades para redimirte. Y unas las aprovechan para cambiar su situación, y otros, por desgracia, no tienen esa suerte.
La basura que se está generando alrededor del asunto de Javi Guerra y su renovación por el Valencia o venta, como tantas cosas, es digna de estudio.
“Corberán se está escondiendo y no dirá todo lo que le pasa al Valencia, como los demás”. No sé si la frase llega a ser literal, pero seguro que casi, y la llevo viendo por las redes, y en algunos medios, desde hace varios días.
Es el patrón que se repite cada año, y es la confirmación de que no aprendemos nada, porque pensamos que eso de entrenar al Valencia es una cosa normal, que es fácil acceder a ello y que cuando lo tienes, pues eso, si no te gusta lo que hay, coges y te marchas.
¿El Valencia ha cambiado algo en estos dos últimos meses? La respuesta tentadora es que no, la tentadora, pero la real es que sí, aunque seguro que menos de lo que hace falta y necesitamos. O al menos no a la velocidad necesaria, que todo puede valer para dar una explicación completa de las cosas.
El Valencia tiene que firmar extremos, y laterales ofensivos, como el comer. Porque no hacemos daño por fuera, pero ni un poco, nos cuesta un mundo, y resultamos planos y previsibles, que es ya la guinda a todo lo que nos pasa en ataque, que es mucho y nada bueno.
El Valencia no puede defenderse ni hablar, debe tragar con todo y, por supuesto, siempre lo hace todo peor que mal. Y hombre, es obvio que no somos un ejemplo de casi nada, pero de ahí a ser el ejército de Pancho Villa media un abismo, que para algunos no existe, ya que es mucho más goloso pegar como si no hubiera un mañana.
La llegada de Ron Gourlay se presentó como el inicio de una nueva etapa. Profesionalización, planificación y liderazgo. Palabras que suenan bien, pero que necesitan materializarse rápido si no quieren caer en el mismo saco que tantas promesas vacías del pasado.
Sería importante que alguien definiera qué es un fichaje importante del Valencia, o para el Valencia, para ser más exactos. Porque siempre pensamos en el Valencia de toda la vida, o de casi toda la vida, y no queremos ver, que a mí tampoco me gusta, lo que somos hoy en día “gracias” a la gestión del máximo accionista, único culpable de todo lo que ocurre, no disparemos a nadie más, que aquí nos gusta mucho insultar al que tenemos a mano por el simple hecho de estarlo.
La lista negra del Valencia 2025 ya está clara, hace tiempo, al menos en la gran mayoría de los nombres, aunque eso no significa que todos los que puedan estar en ella vayan a salir de forma necesaria. O que pueda haber cambios de aquí y hasta el final, porque si el fútbol es capaz de darte algo siempre, todos los sabemos, es oportunidades para redimirte. Y unas las aprovechan para cambiar su situación, y otros, por desgracia, no tienen esa suerte.