Los fichajes de invierno del Valencia no han elevado el nivel de la plantilla. Era una de las grandes dudas que estaban en el aire a su llegada y ha bastado solo un mes para comprobar que ni de lejos convencen a Javi Gracia. Son suplentes habituales y solo han disputado minutos residuales que dejan en evidencia el trabajo del club en el período de traspasos. Tampoco se podía esperar mucho más debido a la actitud del máximo propietario, tras cortar el grifo el verano pasado se negó a hacer cualquier tipo de desembolso.