El entrenador del Valencia, Javi Gracia, ha tenido una de las ruedas de prensa más complicadas del año, y eso que algunas han sido de nota.
El entrenador del Valencia, Javi Gracia, ha tenido una de las ruedas de prensa más complicadas del año, y eso que algunas han sido de nota.
Peter Lim le está echando un pulso al todo Valencia a cuenta del Nuevo Mestalla. Y es un pulso que tiene muchos protagonistas. Es mi opinión desde hace mucho tiempo, y a cada cosa que pasa, lo tengo más claro. El problema, uno de ellos, es que el club no se puede enfrentar con la sociedad valenciana y con las instituciones. Y no, no es Meriton, es el Valencia, porque ahora, quien manda en el Valencia es Meriton, igual que antes mandaban unos y mañana mandarán otros.
El entorno del Valencia podemos decir que Lim es nefasto, Murthy un pirómano, Meriton una estafa y las mil perrerías de todos ellos. Pero la indignación no soluciona el problema, que es de dinero. De mucho dinero. Y sin dinero, "lo responsable es decir basta", es imposible. "Hay que echarlos a patadas". Perfecto, estoy de acuerdo.
Manu Vallejo está siendo una de las sorpresas agradables de la temporada, el gaditano suma cinco goles que han permitido al Valencia respirar algo en la tabla. Este dato tiene más mérito si analizamos los minutos que ha jugado y tenemos en cuenta que en la mayoría de partidos Vallejo saltó desde el banquillo. Nadie entiende que no tuviera minutos ante el Getafe, con el partido casi perdido Gracia prefirió darle descanso y optó por otros compañeros antes que por él.
Que alguien del Valencia vaya a hablar con la plantilla de forma urgente, con un mensaje muy claro, y sobre todo, absolutamente real. Nos lo estamos "pasando pipa" con el asunto del Príncipe de Johor, y eso hace que nos olvidemos de que tenemos un partido más que importante el viernes, y un grupo de jugadores, además de un cuerpo técnico, que si no habían "flipado" bastante con todo este año, parece que están asistiendo a una gran mascletà, con lo mejor para el final.
¿Nos importa que gane el Valencia? ¿Nos acordamos de eso? Lo digo por hacer memoria al personal, que el viernes nos jugamos la vida en Mestalla ante el Villarreal, y aunque tengo muy claro que tratar este asunto es mucho más aburrido que jugar a las cábalas con el asunto de quién se va a quedar el club, es posible que hasta el Príncipe de Johor esté más pendiente del partido que alguno de nosotros. Los ofendiditos que vayan haciendo cola, que ha llegado el punto en el que voy a ser tan intransigente como ellos.
¿Y qué Valencia quiere hacer el Príncipe de Johor? Aunque la pregunta es un poco más extensa. ¿Qué Valencia puede hacer si finalmente Peter Lim tendrá la última palabra en cuestiones importantes, o lo que es lo mismo, va a seguir mandando como hasta ahora. Aunque no es lo mismo tener un director general como Mateu Alemany, que gestionaba pero no ponía capital, que contar con un socio minoritario que sí parece que vaya a hacerlo más allá de llevar, de alguna manera, el día a día de la entidad.
El entrenador del Valencia, Javi Gracia, ha tenido una de las ruedas de prensa más complicadas del año, y eso que algunas han sido de nota.
El entorno del Valencia podemos decir que Lim es nefasto, Murthy un pirómano, Meriton una estafa y las mil perrerías de todos ellos. Pero la indignación no soluciona el problema, que es de dinero. De mucho dinero. Y sin dinero, "lo responsable es decir basta", es imposible. "Hay que echarlos a patadas". Perfecto, estoy de acuerdo.
Peter Lim le está echando un pulso al todo Valencia a cuenta del Nuevo Mestalla. Y es un pulso que tiene muchos protagonistas. Es mi opinión desde hace mucho tiempo, y a cada cosa que pasa, lo tengo más claro. El problema, uno de ellos, es que el club no se puede enfrentar con la sociedad valenciana y con las instituciones. Y no, no es Meriton, es el Valencia, porque ahora, quien manda en el Valencia es Meriton, igual que antes mandaban unos y mañana mandarán otros.
Manu Vallejo está siendo una de las sorpresas agradables de la temporada, el gaditano suma cinco goles que han permitido al Valencia respirar algo en la tabla. Este dato tiene más mérito si analizamos los minutos que ha jugado y tenemos en cuenta que en la mayoría de partidos Vallejo saltó desde el banquillo. Nadie entiende que no tuviera minutos ante el Getafe, con el partido casi perdido Gracia prefirió darle descanso y optó por otros compañeros antes que por él.
Los partidos en los que Unai Emery se enfrenta al Valencia siempre son duelos especiales. En esta ocasión el equipo de Javi Gracia se juega mucho, una victoria volvería a dar algo de tranquilidad pero en caso de no ganar el equipo se metería en problemas serios.
Que alguien del Valencia vaya a hablar con la plantilla de forma urgente, con un mensaje muy claro, y sobre todo, absolutamente real. Nos lo estamos "pasando pipa" con el asunto del Príncipe de Johor, y eso hace que nos olvidemos de que tenemos un partido más que importante el viernes, y un grupo de jugadores, además de un cuerpo técnico, que si no habían "flipado" bastante con todo este año, parece que están asistiendo a una gran mascletà, con lo mejor para el final.
¿Nos importa que gane el Valencia? ¿Nos acordamos de eso? Lo digo por hacer memoria al personal, que el viernes nos jugamos la vida en Mestalla ante el Villarreal, y aunque tengo muy claro que tratar este asunto es mucho más aburrido que jugar a las cábalas con el asunto de quién se va a quedar el club, es posible que hasta el Príncipe de Johor esté más pendiente del partido que alguno de nosotros. Los ofendiditos que vayan haciendo cola, que ha llegado el punto en el que voy a ser tan intransigente como ellos.
¿Y qué Valencia quiere hacer el Príncipe de Johor? Aunque la pregunta es un poco más extensa. ¿Qué Valencia puede hacer si finalmente Peter Lim tendrá la última palabra en cuestiones importantes, o lo que es lo mismo, va a seguir mandando como hasta ahora. Aunque no es lo mismo tener un director general como Mateu Alemany, que gestionaba pero no ponía capital, que contar con un socio minoritario que sí parece que vaya a hacerlo más allá de llevar, de alguna manera, el día a día de la entidad.