Rubén Baraja

Baraja

Baraja y una llamada a la calma en el Valencia

Desde que llegó al Valencia el discurso de Rubén Baraja ha sido conciliador en todos los sentidos, su mensaje fue fundamental para unir a los jugadores y la afición justo cuando la amenaza del descenso empezó a ser demasiado real. En aquel momento el Pipo no tiró la toalla y pudo salvar los muebles, pero no sería la primera vez en la que tendría que actuar de mediador. Baraja ha expresado al club su malestar por la política de fichajes en ocasiones, pero nunca salió en público a alimentar un incendio que es conocido por todos.

Entrenamiento del Valencia

Un nuevo Valencia con las mismas carencias

Para dar un paso y aspirar a Europa el Valencia debe encontrar soluciones a algunos de sus problemas. Baraja seguirá contando con una plantilla muy joven aunque más experimentada, en la pasada campaña el equipo se dejó ir en la parte final motivado por el desgaste excesivo de unos jugadores exprimidos. Rafa Mir aportará algo de experiencia pero los fichajes deben ir encaminados a reforzar con experiencia en la élite, el Valencia no puede competir siempre con un conjunto de promesas.

Valencia CF

¿Qué queremos del Valencia de Baraja?

No veo tensión competitiva en el entorno del Valencia. Y no me vale que me digan que falta un mes para arrancar la Liga, porque el año pasado, por estas mismas fechas, los dramas sobre el descenso eran el pan nuestro de cada día. Aquello se convirtió en una especie de activación para todos, y de alguna manera, en la gasolina que hizo falta para que el curso no es que fuera tranquilo, es que nos quedamos matemáticamente fuera de Europa casi al final. 

Valencia CF

¿Y si hablamos del Valencia de Baraja?

El Valencia tuvo un gran aliado en el arranque del curso pasado: el miedo. El miedo de todos nosotros a irnos a Segunda, a tener un nivel insuficiente para mantenernos, a caer de verdad en el pozo porque no tuviéramos ni el punto de suerte que hace falta para evitar estas cosas. Y con ese miedo competimos como animales, fuimos a muerte a por cada partido, jugadores y entorno, y no pasamos ni medio apuro en todo el año, contra todo pronóstico.

Entrenamiento del Valencia

Confiar en un Valencia con ambición de crecer

Rubén Baraja ha reconocido que al final del mercado definirá el objetivo de este Valencia, el club ha hecho cosas bien en este inicio de mercado, cerrando renovaciones importantes y el fichaje de un delantero que quiere tener una carrera larga en el Valencia. Este grupo se ha ganado el derecho de confiar en ellos, a pesar del mal final de temporada en la campaña pasada los jugadores demostraron un gran espíritu pero ahora es momento de crecer y aspirar a objetivos más importantes.

Baraja y Mir

Un Valencia made in Pipo Baraja

Un Valencia hecho a imagen y semejanza de Rubén Baraja. Los procesos de construcción de los equipos, incluso cuando se tiene dinero, no son rápidos, o al menos, no son inmediatos. Y si encima se va tieso, o como poco muy justo, todo es más complicado. El Pipo sabía muy bien dónde venía, porque conocía perfectamente la realidad del club, de su club, del de su ciudad. Nadie le ha engañado, y él tampoco ha montado ningún número que se sabe que no va a ninguna parte.

Baraja

Baraja y una llamada a la calma en el Valencia

Desde que llegó al Valencia el discurso de Rubén Baraja ha sido conciliador en todos los sentidos, su mensaje fue fundamental para unir a los jugadores y la afición justo cuando la amenaza del descenso empezó a ser demasiado real. En aquel momento el Pipo no tiró la toalla y pudo salvar los muebles, pero no sería la primera vez en la que tendría que actuar de mediador. Baraja ha expresado al club su malestar por la política de fichajes en ocasiones, pero nunca salió en público a alimentar un incendio que es conocido por todos.

Entrenamiento del Valencia

Un nuevo Valencia con las mismas carencias

Para dar un paso y aspirar a Europa el Valencia debe encontrar soluciones a algunos de sus problemas. Baraja seguirá contando con una plantilla muy joven aunque más experimentada, en la pasada campaña el equipo se dejó ir en la parte final motivado por el desgaste excesivo de unos jugadores exprimidos. Rafa Mir aportará algo de experiencia pero los fichajes deben ir encaminados a reforzar con experiencia en la élite, el Valencia no puede competir siempre con un conjunto de promesas.

Valencia CF

¿Qué queremos del Valencia de Baraja?

No veo tensión competitiva en el entorno del Valencia. Y no me vale que me digan que falta un mes para arrancar la Liga, porque el año pasado, por estas mismas fechas, los dramas sobre el descenso eran el pan nuestro de cada día. Aquello se convirtió en una especie de activación para todos, y de alguna manera, en la gasolina que hizo falta para que el curso no es que fuera tranquilo, es que nos quedamos matemáticamente fuera de Europa casi al final. 

Valencia CF

¿Y si hablamos del Valencia de Baraja?

El Valencia tuvo un gran aliado en el arranque del curso pasado: el miedo. El miedo de todos nosotros a irnos a Segunda, a tener un nivel insuficiente para mantenernos, a caer de verdad en el pozo porque no tuviéramos ni el punto de suerte que hace falta para evitar estas cosas. Y con ese miedo competimos como animales, fuimos a muerte a por cada partido, jugadores y entorno, y no pasamos ni medio apuro en todo el año, contra todo pronóstico.

Entrenamiento del Valencia

Confiar en un Valencia con ambición de crecer

Rubén Baraja ha reconocido que al final del mercado definirá el objetivo de este Valencia, el club ha hecho cosas bien en este inicio de mercado, cerrando renovaciones importantes y el fichaje de un delantero que quiere tener una carrera larga en el Valencia. Este grupo se ha ganado el derecho de confiar en ellos, a pesar del mal final de temporada en la campaña pasada los jugadores demostraron un gran espíritu pero ahora es momento de crecer y aspirar a objetivos más importantes.

Baraja y Mir

Un Valencia made in Pipo Baraja

Un Valencia hecho a imagen y semejanza de Rubén Baraja. Los procesos de construcción de los equipos, incluso cuando se tiene dinero, no son rápidos, o al menos, no son inmediatos. Y si encima se va tieso, o como poco muy justo, todo es más complicado. El Pipo sabía muy bien dónde venía, porque conocía perfectamente la realidad del club, de su club, del de su ciudad. Nadie le ha engañado, y él tampoco ha montado ningún número que se sabe que no va a ninguna parte.