Para entender el Valencia sólo tienes que pasar unas horas con Ricardo Arias. Sin hacer nada especial, simplemente en un día cualquiera, normal, como tantos y tantos. Richard es el Valencia, por todo. Con él no puede andar por la calle, y ya hace 30 años que se retiró, pero su figura sigue siendo venerada, respetada, querida y amada.