Ricardo Arias y el Valencia son dos términos que van cogidos de la mano. No se entiende el uno sin el otro. Y se explican mutuamente. No puedo hablar de Richard sin recordar que por encima de todo es mi amigo, que hemos pasado muchas cosas juntas, como él dice, unas buenas y otras no tan buenas, y como le comentaba esta semana a su hija Irene, lo que hemos sufrido juntos, une mucho.