Como dice el titular, creer en este Valencia actual se ha convertido en un auténtico acto de fe para la afición. Mestalla ha apoyado al equipo justo en el momento que más lo necesitaba y en Sevilla serán cientos los valencianistas que no abandonarán al equipo en el momento decisivo. Poco se puede salvar de esta temporada; el arrojo de los canteranos, la valentía de Baraja y un par de chispazos de algunos jugadores. Lo demás ha sido un auténtico desastre.