Parto de una base que es innegociable para poder analizar el entorno del Valencia: se deben respetar todas las opiniones, todas las formas de vivir este club y las distintas maneras de expresarlo que hay ahora mismo. Incluso la mía, por cierto. Me encanta que haya movimientos en torno al club, que nos hagan ver a todos que esa patraña de la desafección era una mentira que se pretendía hacer verdad diciéndola muchas veces.