“Por más vueltas que le doy, no sé qué piensa hacer Peter Lim, porque yo creo que vendrá alguien, y si fueran inteligentes los traería, pero es que ya no sé qué pensar”. La conversación, da igual con quién fuera (aunque es alguien con mucho peso en el entorno, y un buen amigo), es del sábado, de madrugada, cuando los que tenemos sentimientos no podemos dormir. Me prometí hace años que no me volvería a afectar que el Valencia ganara o perdiera partidos como cuando era un niño.