Si el Valencia no hace buenos fichajes está condenado. Esta es una verdad ni cómoda ni incómoda, simplemente eso, una verdad como un castillo que no podemos dejar de mirar porque nos estaríamos pegando un tiro en el pie. Los mejores jugadores del año pasado, al margen de la irrupción de los chavales, Samuel Lino y Kluivert, ya no están, otros que debían serlo tienen marcada la puerta de salida, y lo que prima en la plantilla es gente muy joven y de la casa.