La afición del Valencia no gana para disgustos, en la noche de ayer encajó un nuevo golpe y lo peor es que ni siquiera pudo despedirse de la copa con la cabeza alta. Esta competición era la única ilusión que quedaba esta temporada, y a pesar de que la misión de eliminar al Sevilla era complicada se pudieron hacer las cosas de otra forma. Pese a las excusas de Javi Gracia queda claro que se tiró el torneo, con solo ver la alineación que presentó el técnico se esperaba lo peor en el partido. ¿Y ahora qué?