Jaume Domènech volvió a vivir una noche mágica con el Valencia CF en el partido ante el Málaga CF. El portero de Almenara estuvo perfecto en todas sus acciones y además logró detener un penalti que hubiera supuesto el 2-1 momentos antes del descanso, lo que hubiera sido un auténtico palo de haber entrado. Sus compañeros de equipo corrieron a celebrarlo con él porque sabían la importancia del mismo. Jaume se ha ganado el resto de toda la plantilla y de los aficionados cuajando un mes sensacional bajo palos.