Siempre presumí de ser valencianista antes que periodista. Y eso me granjeó, entre otras cosas, muchos enemigos en mi sector profesional, que no podían entender cómo se decían, y se hacían, estas cosas. Si mañana volviera a la batalla, cosa que no descarto para nada y que cada día valoro un poco más, sería todo exactamente igual, es decir, primando el Valencia a mi trabajo, porque de alguna manera, lo que es bueno para el club es bueno para mí, y al revés.