La selección española de Luis Enrique y el Valencia se parecen mucho. Y no sólo en la forma de intentar jugar, que muchas veces también, sino en el tratamiento del entorno. Digo dos cosas para dejarlo todo claro, y luego es probable que insistamos con el tema: lo que el asturiano le hizo a Gayà es una canallada, y a mí me encanta como entrenador y como follonero.