Día de San José, día del padre, día de acordarnos de todos ellos. Los que tenéis la suerte de disfrutarlos, ya sabéis que el regalo es inmenso, por muchas cosas. Cuando no, los echas siempre de menos, en los pequeños detalles, en recuerdos que están frescos en la memoria. Y cuando eso lo trasladamos a una clave valencianista, es algo que se eleva a una potencia que no logramos dimensionar.