Jamás he visto más pesimismo en el entorno del Valencia. Y confieso que tampoco yo mismo lo había visto todo sumamente negro a estas alturas de año. Lo que vamos a estar en Segunda antes de Fallas es algo que se por poco menos que hecho, y la verdad es que ahora mismo, cuando aún no hemos jugado el partido contra el Sevilla que cierra la primera vuelta, es complicado no pensar de ese modo.