"¡Ya está bien! Nos falta alma y espíritu en este Valencia". Baraja fue muy duro, muy crítico, muy como muchos de nosotros después del partido contra la Real Sociedad. "Irrita ver que entrenamos algo durante la semana y nos meten gol así", decía el técnico valencianista, que después del segundo gol poco menos que perdía los nervios, porque sabía que por ahí se nos iban las opciones que teníamos de sacar algo, que en ese momento existían.