El día que el Valencia echó a Damià Vidagany perdimos talento y valencianismo en el mismo acto. Fue Anil Murthy, a los días de entrar, y de ese modo se convirtió, sino en su primera víctima, seguro que en una de las primeras. Y como siempre pasa en esta santa casa, las purgas imbéciles nos cuestan gente válida, muy válida, que seguirían encantados en el club de su vida, y que cuando salen, demuestran lo mucho que valen en sitios TOP.