"El principal embudo de Meriton con el valencianismo se llama Damià Vidagany", una bofetada en toda la cara con la mano abierta como yo no recordaba en muchos años, que el que la da, Jesús García Pitarch, debe medir, porque tirar a miles de personas contra alguien sin más prueba que la palabra de uno contra la del otro es muy salvaje, mucho.