Peter Lim compró el Valencia, entre otras cosas, para jugar partidos como el de esta noche en la Champions League. Está muy claro que el ideario popular cuenta que ha venido aquí para hacer negocio (el Valencia lleva sin vender un jugador titular desde 2016), pero además de esa realidad, que no es paralela pero desde luego no es la única, el dueño de la entidad de Mestalla siempre ha querido estar en las rondas finales de esta competición.