El día que Mestalla lloró por última vez, de verdad, en un partido del Valencia. 24 de marzo de 2019, domingo por la tarde. Ese día llevé por mi primera vez a mi hija al estadio. Fui con mi mujer y con mi sobrina mayor, futbolera también. Desde que salí de casa, con mi senyera puesta, estaba nervioso. Era la emoción de las grandes tardes, de los grandes partidos, pero había algo distinto. Mucho.