El Levante se quedó sin fichar al delantero que perseguía para completar la plantilla. Pese a estar dándole vueltas durante todo el día, el club decidió a mitad de tarde y ya sin margen de maniobra desistir de la contratación del artillero que tenia encima de la mesa por motivos económicos. En el último momento, una llamada desde Orriols canceló la operación que se debía haber puesto en marcha para traer a un jugador que no contaba en su equipo y del que Manolo Salvador y Juan Ignacio Martínez habían estado recabando información.