El vestuario del Levante rema a favor de Juan Ignacio, que se ha ganado el respeto de los jugadores. Sin embargo, lo cierto es que los comienzos han sido difíciles. El técnico ha reconocido la existencia de un “conflicto de información” tras su llegada a Orriols. Y es que su filosofía, en la que todo gira alrededor del balón, ha supuesto un cambio radical respecto a los métodos de Luis García y los jugadores lo han notado.