Sólo desear que gane el Valencia, pensar que vamos a llegar a Europa. ¿Es sencillo, verdad? Debería serlo, así ha sido siempre en el Valencia desde que tengo uso de razón, incluso cuando las cosas no eran nada fáciles, pero nada. Ahora, eso mismo, resulta poco menos que imposible sin que nadie te insulte, porque por un lado es una vergüenza el tiempo que llevamos sin Europa, pero por otro también lo es que sólo quieras pensar en fútbol mientras haya opciones de terminar entre los siete primeros.