Un Valencia - Athletic como tranquila despedida año más complicado y duro en casi 40 años, en el que hemos tenido más miedo que en la vida. Poco o nada en juego, porque Europa era una quimera después de perder en Vitoria, de que nos robaran por decirlo manera correcta, y la tarde soleada y con otro lleno en Mestalla era indicada para decir adiós a mucha gente, a muchos jugadores que nos estarán el año que viene, y que veremos cómo son repuestos.