“Me gustaría jugar en el Nuevo Mestalla, ya he visto que se han reanudado las obras, ojalá se cumplan los plazos que dan para el estadio”. Las palabras son de Carlos Soler a Relevo (a cuya redacción mandamos un fuerte abrazo), y es una muestra más de que a él no le importaría, en absoluto, volver a ser jugador del Valencia. De hecho, en esta misma semana, y nada esa casualidad, su nombre ha vuelto a sonar como futurible, porque en Inglaterra tampoco le está yendo bien.