La figura de Carlos Soler merece un análisis sosegado, existe consenso en que el valenciano ha tenido dificultades para acoplarse a su nueva posición y no parece que sea el lugar en el que puede rendir más. Al menos en un 4-4-2 hermético en el que tenga que ser el organizador, muchos vieron en él al sucesor de Dani Parejo pero ha quedado claro que son jugadores muy distintos.