La falta de respeto a Carlos Soler en cierto sector del entorno del Valencia me sigue pareciendo escandalosa. No la entiendo, y aunque quiero respetarla porque todo el mundo piensa como le da la gana, confieso que me cuesta.
La falta de respeto a Carlos Soler en cierto sector del entorno del Valencia me sigue pareciendo escandalosa. No la entiendo, y aunque quiero respetarla porque todo el mundo piensa como le da la gana, confieso que me cuesta.
La puesta en escena de José Bordalás ha sido positiva, pero ahora es momento de ponerse a trabajar y plasmar en el campo las buenas intenciones. Dentro de la caótica situación del club se debe hacer un trabajo en equipo y esperemos que en esta ocasión Meriton no arrase con lo poco bueno que le queda a la plantilla. Si algo le faltó al Valencia desde la salida de Marcelino fue una idea clara de juego, Celades no llegó a definirse y con Javi Gracia la situación fue a peor.
Habrá tiempo para analizar actuaciones individuales del Valencia una vez termine La Liga, será momento de personalizar pero antes de ello hay que tener en cuenta los factores que influirán en algunos jugadores. Los números dicen cosas muy distintas de unos y otros aunque en líneas generales la plantilla merece el suspenso. Nos detenemos en Carlos Soler, se le ha discutido mucho en cuanto a su juego, y es que al canterano le ha costado mucho adaptarse a su nuevo puesto.
El Valencia ha descartado las ventas de José Luis Gayà y Carlos Soler en este mercado de verano 2021, excepto que venga alguien y se vuelva completamente loco. ¿Y eso qué quiere decir, y más tratándose del mundo Meriton?
Carlos Soler es un pedazo de jugador con mayúsculas, que sería parte de la plantilla en muchos de los equipos importantes del fútbol europeo, y que sólo quiere jugar en el Valencia. Este año no ha sido fácil para nadie, y para él tampoco.
Sigue sonando la posibilidad de que el Valencia puede vender este verano a Carlos Soler o José Luis Gayà. Que ya puestos, quien genera el rumor, podría decir que los dos, total, qué más da. El Valencia podría sacar por ellos muchos millones de euros, igual hasta los que hacen falta para equilibrar balances y pagar al Lim, y oye, al final se trata de no irse por la taza del water.
Carlos Soler es un jugador imprescindible en un gran Valencia. Esta afirmación, al menos para quien la suscribe, es absolutamente innegociable. Al chino lo estamos juzgando de una forma bárbara, exagerada, siempre en comparación con otros, especialmente Parejo. Pero no el Parejo de su misma edad y en el contexto en el que estaba, sino el que levanta la Copa del Rey en 2019.
El Valencia, este Valencia que nos ha tocado vivir en estos tiempos tan duros, está en manos de tipos como Carlos Soler y José Luis Gayà. Dos valencianos, dos valencianistas, dos canteranos, dos jóvenes a los que les ha tocado ser los líderes de un vestuario quizá demasiado pronto por las circunstancias, pero que ni se han arrugado ni se han escondido. En los partidos después estarán mejor o peor, porque esto al final es juego, un deporte, y se depende de mil factores.
La falta de respeto a Carlos Soler en cierto sector del entorno del Valencia me sigue pareciendo escandalosa. No la entiendo, y aunque quiero respetarla porque todo el mundo piensa como le da la gana, confieso que me cuesta.
El Valencia ha descartado las ventas de José Luis Gayà y Carlos Soler en este mercado de verano 2021, excepto que venga alguien y se vuelva completamente loco. ¿Y eso qué quiere decir, y más tratándose del mundo Meriton?
La puesta en escena de José Bordalás ha sido positiva, pero ahora es momento de ponerse a trabajar y plasmar en el campo las buenas intenciones. Dentro de la caótica situación del club se debe hacer un trabajo en equipo y esperemos que en esta ocasión Meriton no arrase con lo poco bueno que le queda a la plantilla. Si algo le faltó al Valencia desde la salida de Marcelino fue una idea clara de juego, Celades no llegó a definirse y con Javi Gracia la situación fue a peor.
Carlos Soler es un pedazo de jugador con mayúsculas, que sería parte de la plantilla en muchos de los equipos importantes del fútbol europeo, y que sólo quiere jugar en el Valencia. Este año no ha sido fácil para nadie, y para él tampoco.
Habrá tiempo para analizar actuaciones individuales del Valencia una vez termine La Liga, será momento de personalizar pero antes de ello hay que tener en cuenta los factores que influirán en algunos jugadores. Los números dicen cosas muy distintas de unos y otros aunque en líneas generales la plantilla merece el suspenso. Nos detenemos en Carlos Soler, se le ha discutido mucho en cuanto a su juego, y es que al canterano le ha costado mucho adaptarse a su nuevo puesto.
Sigue sonando la posibilidad de que el Valencia puede vender este verano a Carlos Soler o José Luis Gayà. Que ya puestos, quien genera el rumor, podría decir que los dos, total, qué más da. El Valencia podría sacar por ellos muchos millones de euros, igual hasta los que hacen falta para equilibrar balances y pagar al Lim, y oye, al final se trata de no irse por la taza del water.
Carlos Soler es un jugador imprescindible en un gran Valencia. Esta afirmación, al menos para quien la suscribe, es absolutamente innegociable. Al chino lo estamos juzgando de una forma bárbara, exagerada, siempre en comparación con otros, especialmente Parejo. Pero no el Parejo de su misma edad y en el contexto en el que estaba, sino el que levanta la Copa del Rey en 2019.
El Valencia, este Valencia que nos ha tocado vivir en estos tiempos tan duros, está en manos de tipos como Carlos Soler y José Luis Gayà. Dos valencianos, dos valencianistas, dos canteranos, dos jóvenes a los que les ha tocado ser los líderes de un vestuario quizá demasiado pronto por las circunstancias, pero que ni se han arrugado ni se han escondido. En los partidos después estarán mejor o peor, porque esto al final es juego, un deporte, y se depende de mil factores.