Un verano sin fichajes después de desmantelar por completo la plantilla, un entrenador que se quiere ir del club y al que no se le acepta la dimisión, rendimiento muy pobre del equipo y coqueteos con el descenso, noticias que dañan la imagen del Valencia CF alrededor del mundo, un estadio paralizado en medio de una guerra con las instituciones...y por si fuera poco, la aparición de un príncipe como posible cara visible en el futuro.