La cara y las palabras de Baraja dejan claro que el técnico no está contento con lo ocurrido en el mercado. A falta del impulso final este verano se ha repetido el guion de otros años aunque en este caso el Pipo no puede decir que sea algo sorprendente. Pese al supuesto lavado de cara el club sigue moviéndose de la misma manera, con ofertas a la baja y dependiendo de las salidas para tener margen de maniobra.