La doble moral de algunos políticos con respecto al Valencia resulta de todo punto insoportable. Se nos ha intentado utilizar como instrumento, como un mero recaudador de votos, y la situación real por la que pudiera estar pasando la entidad ha terminado en segundo plano... sino completamente olvidada por parte de mucho que se han llenado la boca con ella. Porque los giros de guión que hemos visto, y me temo que los que quedan, van a ser de época.