Nadie va a ayudar a Baraja a hablar de fútbol en Valencia. El entrenador lo tiene asumido, porque él mismo forma parte del entorno, pero no por ello se va a rendir ni bajar los brazos al respecto.
Nadie va a ayudar a Baraja a hablar de fútbol en Valencia. El entrenador lo tiene asumido, porque él mismo forma parte del entorno, pero no por ello se va a rendir ni bajar los brazos al respecto.
La oposición que tiene Peter Lim en el Valencia es ridícula. Lo digo con todo el dolor del mundo, porque creo que esa es la peor noticia que podemos tener, esté Meriton al mando o el que venga después, que será otro con mayoría accionarial, que nadie tenga la más mínima duda. No hemos sido capaces de aglutinar el 5% de las acciones en torno a la misma plataforma o grupo, que esto también debería conllevar un análisis de las causas, que no se hace.
Javi Guerra era un jugador del Valencia Mestalla, un futbolista con proyección pero pocos veían en él a una auténtica joya en comparación a otros compañeros. La llegada de Baraja cambió por completo su carrera y su vida cambió en una tarde para el recuerdo, cuando el encuentro ante el Valladolid agonizaba Guerra se inventó un disparo que terminó en la red, enloqueció a Mestalla y dejó los tres puntos en Valencia.
“A los embajadores del Valencia la gente no los va a comprender y si voy yo al club tampoco. “¿Cómo voy a estar con estos?” Pero no saben que de dentro se pueden hacer más cosas que desde fuera”. Mario Kempes siempre habla claro, al menos va con su verdad por delante, y en este caso no pienso en entrar si tiene razón o no la tiene, que eso ya será cosa de cada uno.
El Valencia vive otro parón por selecciones y los jugadores que no han sido convocados preparan los próximos compromisos, también es tiempo de cuidar a los lesionados y acortar tiempos de recuperación. Pese a que el momento histórico es complicado este inicio de temporada nos deja pequeños brotes verdes para la esperanza.
La afición está con el equipo
"El Ayuntamiento solo da una licencia al Valencia, no ficha y yo no soy intervencionista ni de expropiar". Las palabras de María José Catalá fueron claras, muy claras, el pasado 4 de octubre, tampoco vayamos a pensar que fue hace meses. Pero cuando uno no quiere escuchar, porque lo que se dice no le interesa, ya se puede ser cristalino, que va a dar exactamente lo mismo. Aquí llevamos mucho tiempo, pero mucho, pidiendo algo que, simplemente, no puede ser.
No tengo nada claro quién quiere el bien del Valencia. E insisto en algo esencial: de todo esto saco al aficionado, al valencianista que sufre con todo lo que ve, y que al final sólo quiere que gane su equipo, que al final es por lo sentimos estos colores desde que nacimos. Siempre ha habido intereses en torno al club, y siempre es siempre, pero lo que está pasando en los últimos tiempos sobrepasa cualquier límite que pueda ser permisible.
El Valencia está por encima de todo y de todos, y que tengamos en marcha y listo el Nuevo Mestalla es lo único que de verdad es importante. Todo lo demás, todo, son intereses personales de unos y de otros, pero que al club no le dan absolutamente nada. Podemos estar debatiendo días, semanas, meses o años, pero esa verdad no va a cambiar, ese axioma va a permanecer inalterable, y tengo claro que hay demasiada gente que no tiene ninguna intención de cambiar su postura.
Nadie va a ayudar a Baraja a hablar de fútbol en Valencia. El entrenador lo tiene asumido, porque él mismo forma parte del entorno, pero no por ello se va a rendir ni bajar los brazos al respecto.
“A los embajadores del Valencia la gente no los va a comprender y si voy yo al club tampoco. “¿Cómo voy a estar con estos?” Pero no saben que de dentro se pueden hacer más cosas que desde fuera”. Mario Kempes siempre habla claro, al menos va con su verdad por delante, y en este caso no pienso en entrar si tiene razón o no la tiene, que eso ya será cosa de cada uno.
La oposición que tiene Peter Lim en el Valencia es ridícula. Lo digo con todo el dolor del mundo, porque creo que esa es la peor noticia que podemos tener, esté Meriton al mando o el que venga después, que será otro con mayoría accionarial, que nadie tenga la más mínima duda. No hemos sido capaces de aglutinar el 5% de las acciones en torno a la misma plataforma o grupo, que esto también debería conllevar un análisis de las causas, que no se hace.
El Valencia vive otro parón por selecciones y los jugadores que no han sido convocados preparan los próximos compromisos, también es tiempo de cuidar a los lesionados y acortar tiempos de recuperación. Pese a que el momento histórico es complicado este inicio de temporada nos deja pequeños brotes verdes para la esperanza.
La afición está con el equipo
Javi Guerra era un jugador del Valencia Mestalla, un futbolista con proyección pero pocos veían en él a una auténtica joya en comparación a otros compañeros. La llegada de Baraja cambió por completo su carrera y su vida cambió en una tarde para el recuerdo, cuando el encuentro ante el Valladolid agonizaba Guerra se inventó un disparo que terminó en la red, enloqueció a Mestalla y dejó los tres puntos en Valencia.
"El Ayuntamiento solo da una licencia al Valencia, no ficha y yo no soy intervencionista ni de expropiar". Las palabras de María José Catalá fueron claras, muy claras, el pasado 4 de octubre, tampoco vayamos a pensar que fue hace meses. Pero cuando uno no quiere escuchar, porque lo que se dice no le interesa, ya se puede ser cristalino, que va a dar exactamente lo mismo. Aquí llevamos mucho tiempo, pero mucho, pidiendo algo que, simplemente, no puede ser.
No tengo nada claro quién quiere el bien del Valencia. E insisto en algo esencial: de todo esto saco al aficionado, al valencianista que sufre con todo lo que ve, y que al final sólo quiere que gane su equipo, que al final es por lo sentimos estos colores desde que nacimos. Siempre ha habido intereses en torno al club, y siempre es siempre, pero lo que está pasando en los últimos tiempos sobrepasa cualquier límite que pueda ser permisible.
El Valencia está por encima de todo y de todos, y que tengamos en marcha y listo el Nuevo Mestalla es lo único que de verdad es importante. Todo lo demás, todo, son intereses personales de unos y de otros, pero que al club no le dan absolutamente nada. Podemos estar debatiendo días, semanas, meses o años, pero esa verdad no va a cambiar, ese axioma va a permanecer inalterable, y tengo claro que hay demasiada gente que no tiene ninguna intención de cambiar su postura.